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El procurador dice que las intenciones de Odebrecht nunca fueron conversar de buena fe

El jueves Íñigo Salvador anunció que se rompieron los diálogos con la firma brasileña para definir el monto de reparación 

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El procurador cumplió con la rendición de cuentas sobre las acciones impulsadas durante 2019Karina Defaz

El tema de la reparación de Odebrecht al Estado por la trama de corrupción que involucró la entrega de coimas por contratos, se definirá en instancias judiciales tras el fracaso de las conversaciones con esa empresa, oficializado ayer por el procurador Íñigo Salvador. Esa es la vía por la que siempre se debió optar, reconoció el funcionario.

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El incendio en la Contraloría paralizó conversaciones con Odebrecht

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El abogado del Estado recalcó que ahora, los canales legales son el Servicio de Rentas Internas (SRI) que debe continuar con las acciones legales para hacer efectivo el pago de los montos de lo que adeuda la empresa en el tema tributario. Otra vía es la Contraloría que debe hacer efectivas las glosas determinadas en contra de la constructora brasileña y en el caso de existir alguna inconformidad, esta se ventilará ante el Tribunal Contencioso

En el tema judicial, deben continuar las investigaciones por los delitos atribuidos de Odebrecht que impulsa la Fiscalía y con nuevas investigaciones con los indicios encontrados, señaló.

El fracaso parece que se veía venir ya en diciembre cuando el nuevo representante de Odebrecht en el país envió una carta con condicionamientos. Pedía que se le devuelvan unos dineros que estaban retenidos en el país para con eso concretar el pago a sus proveedores. Sólo el dinero que sobre podría ser objeto de la indemnización, era la propuesta de la compañía. “Las intenciones de Odebrecht no eran de conversar sino de imponer”, dijo Salvador. Mencionó el procurador que la constructora nunca dijo “este es el monto objetivo y estamos dispuestos a pagar”. 

Las negociaciones con la empresa iniciaron en julio y se hicieron al más alto nivel. Hubo dos reuniones y había prevista una tercera que no se pudo realizar por la paralización indígena de octubre que derivó en el incendio de la Contraloría y la pérdida de documentación.

El procurador recalcó que el incendio no fue la causa del fracaso pero fue una dificultad porque la Contraloría estaba tratando de determinar el monto. Existían varios rubros que debían determinarse, no solo los sobornos, precisó el funcionario.


​Esa debió ser la vía tomada desde un inicio porque ahora vemos que las intenciones de la compañía Odebrecht no eran conversar de buena fe y llegar a un acuerdo con el Estado ecuatoriano, era simplemente imponer un monto arbitrario de una indemnización que probablemente no resarciría al Estado de todos los daños causados.

Íñigo Salvador, procurador general del Estado

En ese mes había una reunión del contralor Pablo Celi con el representante de la constructora que no se dio. Cuando se volvía a la normalidad, pero ya en diciembre, llegó la carta de Odebrecht en la que puso sus primeros condicionamientos y eso hizo que se suspendan las conversaciones. A Odebrecht se le habían retenido 115 millones de dólares por temas tributarios.