Columnas

Los amables fantasmas

'He decidido, por ello, en el artículo de este miércoles, tal vez para automedicarme, y también para entretener a mi clientela lectora, cambiar de tema y salirme de la realidad’.

Siendo que la Peste Negra, que mató a media población de Europa en el siglo XIV, ha sido sustituida en todo el mundo por una ‘peste amarilla (por su origen chino)’, que a más de genocida, exige de los humanos volverse ‘hogareños’, el tema central y -al parecer- el único en los medios de comunicación, noticia y comentario editorial, es el coronavirus y su mortal consecuencia en todo el planeta.

He decidido, por ello, en el artículo de este miércoles, tal vez para automedicarme, y también para entretener a mi clientela lectora, cambiar de tema y salirme de la realidad, con un asunto de lo sobrenatural, y por ende fantasmagórico.

Comenzaré, pues, para comenzar por el principio, por perdón del pleonasmo, recordando que en nuestra infancia, fuimos de cierto modo masoquistas, ya que nos encantaba escuchar en tenebrosas noches, las viejas historias de fantasmas y aparecidos, quizá porque el niño vive en ese mundo de fantasía e irrealidad de los cuentos como Blanca Nieves, La Cenicienta o Pulgarcito.

En estos días, una dama manabita residente en Quito, afirma haber oído en el barrio capitalino de El Recreo, los angustiosos quejidos de ‘La Llorona’, ese personaje mexicano que busca inútilmente el hijo que abandonó.

Y en la Península de Santa Elena, también afirmaron ciertos creyentes, que el ‘Tin - Tin’, ese grotesco y amenazador personaje, que prefiere a las jóvenes de larga cabellera, se ha aparecido por esos lares costeros. Sólo falta también que reaparezca la tan tropical ‘Viuda del Tamarindo’ que, de acuerdo a su leyenda, suele descender furtivamente del tupido follaje de los más robustos árboles.

Así, pues, mientras en COVID-19, nos llena de pánico y de mascarillas, nosotros volvemos a los personajes de la mística popular, que, dicen, vienen desde el más allá, tal vez tratando de darnos un mensaje de arcana procedencia.