De la academia policial al cerro Casitagua

  Columnas

De la academia policial al cerro Casitagua

El asesinato de Belén es un hecho gravísimo, porque fue cometido al interior de una Escuela Superior y su autor es uno de sus oficiales instructores.

Los presentes pensaron que era una simple riña conyugal, por eso actuaron bajo el criterio de que en un problema de parejas mejor no meterse, pero nunca dimensionaron que se convertiría en un asunto de Estado, porque se cometió un feminicidio en la Escuela Superior de la Policía, donde se forma la oficialidad. Este repudiable hecho nos develó las omisiones de las omisiones, las relaciones asimétricas de jerarquía y poder en una organización vertical, la calidad de los instructores, primando el espíritu de cuerpo y el machismo, y la débil formación en normas sociales y valores éticos. No es problema de un oficial asocial y fugitivo, como lo quieren plantear erradamente las máximas autoridades gubernamentales, sino que afecta a una institución policial ya desprestigiada, con escasa capacidad para controlar y sancionar a sus miembros infractores. Según Asuntos Internos y la Inspectoría General de la Policía desde 2018 hasta el primer semestre de 2022, 1898 fueron detenidos por presunta comisión de distintos delitos; pero la mayoría, 63%, se reincorporó a sus tareas tras las detenciones.

El asesinato de Belén es un hecho gravísimo, porque fue cometido al interior de una Escuela Superior y su autor es uno de sus oficiales instructores. Además, se produjo en un área donde “durante 20 minutos hubo golpes y gritos” escuchados por más de una decena de cadetes y oficiales, actualmente con sumarios administrativos por infracciones “por omisión”. Y ahora, luego de encontrado el cadáver en el cerro de Casitagua, el ministro del Interior solicitó a Fiscalía prisión preventiva contra ellos.

La profunda crisis institucional exige una intervención a fondo del Estado; la PP. NN. debe dar paso a la conformación de varias policías como: Policía Judicial y Científica, de nivel nacional, bajo control de la FGE; Policía Civil de nivel comunitario y de jurisdicción provincial-cantonal; y Gendarmería para controlar prisiones y atender desalojos y disturbios. Mientras, FF. AA. deberán especializarse en el accionar en zonas fronterizas y marítimas-fluviales, áreas rurales remotas y gestión de riesgos. Las Policías deben tener sus propios rangos y escalafón según sus funciones.