Columnas

¿Una nueva “pandemia”?

Los efectos del cambio climático podrían ser peores que los del virus COVID-19

Cada año que transcurre aumenta la temperatura a nivel mundial, los polos comienzan a deshielarse. Hay un iceberg flotando en el mar, tiene 4.320 kilómetros cuadrados. Los incendios han aumentado en varios países, son decenas de miles de hectáreas destruidas, además de casas y automóviles. Inundaciones donde no existían o eran manejables, ahora destrozan grandes extensiones de áreas urbanas, causando muchas muertes. Regiones donde antes llovía, hoy son desiertos. La deforestación se da en bastantes países, la selva amazónica está siendo depredada.

Lo sucedido recién en Alemania, Bélgica y Austria es otra manifestación del cambio climático. En las inundaciones fallecieron más de 100 personas y se destruyeron centenares de casas.

Hace unos días la temperatura de Guayaquil en cierto momento fue 20 grados centígrados. Recordé la de la playa entre julio y septiembre.

Todo esto se debe a que la industrialización y el aumento en el nivel de vida han causado notable aumento del dióxido de carbono y óxido nitroso en la atmósfera. El ganado vacuno por el metano que producen sus excrementos es responsable de la mayor cantidad de emisiones de gas invernadero; tiene un potencial de calentamiento superior al dióxido de carbono. A medida que aumenta el nivel de vida, más grande es el consumo de carne = mayor producción de metano.

Los efectos del cambio climático podrían ser peores que los del virus COVID-19, tanto en número de fallecidos como en destrucción económica. Hay que ser ciegos para no ver que el cambio climático es ya una realidad. Durante su administración, el expresidente de Estados Unidos Donald Trump sostenía que no era real; en otras ocasiones hacía responsable a China. Él sacó a su país del Acuerdo de París firmado en 2015, cuyo fin es luchar contra el cambio climático. Afortunadamente el nuevo presidente, Joe Biden, reincorporó a su país.

Los europeos están mucho más adelantados que Estados Unidos en el cumplimiento de metas para revertir lo que sucede. Hace poco los 27 países que conforman la Unión Europea acordaron para el 2050 alcanzar la neutralidad de carbono.