¿Por qué la duda?

  Columnas

¿Por qué la duda?

Haga trabajar a su burocracia. Que justifiquen su permanencia en el gobierno. A usted deben sobrarle asesores, creo

Resulta ahora que si se menciona a los financistas del pasado paro, se ofenden. Es que no hay que ser muy versado en el tema para concluir que dicho dinero tiene que tener un origen muy dudoso, y para desgracia de los asaltantes, es el narcodinero el que mas fácil sale a la luz. No se puede aceptar que empresarios de izquierda o enemigos del presidente o de todo lo normal, regalen su dinero para fines ya conocidos. Que no vengan con la alcahuetería de las pruebas. La más grande es el sentido común.

Tampoco son los dineros de las ONG los que las financian, ya que sus fines son otros muy distintos, al menos, es lo que se cree.

No van a dudar de que lo robado les sirvió para tan abyectos fines. El prófugo tampoco es puerco que da manteca. Invirtió para su regreso, que se ha convertido en su obsesión antes de que su estrella presa en los EE. UU. cante y los embarre más de lo que ya están. La colecta no para. A la jueza deben tenerla muy callada.

Otra causa de los asaltos son los subsidios al gas y a los combustibles. Es una tomadura de pelo hacernos creer que los indígenas, con el del poncho rojo como su adalid, sean los llamados a las discusiones. El 6 o 7 % de los habitantes de este país pretendiendo conseguir prebendas sin tomar en cuenta a la mayoría de ecuatorianos. Presidente, ¿qué le pasa? Gran parte de sus mandantes esperamos otras acciones sobre los temas que ahora solo los ventilan con la minoría.

Hace muchos años se habló sobre los subsidios al combustible focalizados y con cupos. Maneras de establecer cálculos para su consumo hay más de una en esta época de tanta tecnología. Haga trabajar a su burocracia. Que justifiquen su permanencia en el gobierno. A usted deben sobrarle asesores, creo.

Así como capturan droga por toneladas, deben capturar los tanqueros que se llevan nuestra riqueza derivada del petróleo a los países vecinos. Las ganancias por viaje son cuantiosas.

En un país en que la ignorancia, por falta de educación, y las enfermedades son alarmantes, es risible que miles de millones de dólares se esfumen con los subsidios y el contrabando por mar y tierra.

Algún gobierno pasará a la historia por haber acabado con esta lacra. Presidente Lasso, ¿será el suyo?