Un mes diferente

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Un mes diferente

Pero, es esa realmente la Navidad, o nos olvidamos de lo más importante que es el sentir?

Huele a canela, manzana, clavo, pino, rompope. Suena a: ‘All I want for Christmas’, Villancicos, ‘Last Christmas’. Sabe a galletas navideñas, ‘panettone’, caramelos, pavo. Se ve la ciudad llena de luces, árboles, regalos, nacimientos… En fin, en todo el planeta tierra, es un mes diferente.

Pero, ¿es esa realmente la Navidad, o nos olvidamos de lo más importante que es el sentir? Mi madre solía armar unos nacimientos bíblicos fabulosos. Un mes antes del veinticuatro, la casa estaba llena de arena para el desierto, de musgo para las laderas, de yute para las grutas, de yeso para las casas de los poblados, y del ciento de piezas que con amor iba colocando día a día. Muchas personas visitaban la casa para asombrarse de su obra. Ella orgullosa explicaba cada detalle de su nacimiento. Obviamente las novenas eran alrededor del Niño Dios; eso generó una cultura navideña que dio sentido a nuestra vida.

Hace ocho años que ella festeja su Navidad a otro nivel, más cerca del Señor. Pero quedó su gran legado. Ese, su espíritu, sigue siendo el eje central de nuestro diciembre.

Mucho que agradecer, la vida, la salud, el amor, la familia… en fin, este mes nos da la gran oportunidad de poner en ejercicio la fe, esperanza y caridad que nos trajo Jesús y su encarnación.

Hace dos mil veintidós años que se hizo hombre, nada volvió a ser igual. Rompió el calendario, que se reinició con él. Rompió el pecado, pues vino a perdonarnos. Rompió la civilización, pues nos mostró la esencia del amor y que sí hay otra forma de vivir. Rompió los esquemas del poder pues los pobres, los desvalidos, los marginados, fueron los privilegiados por Él.

Nos toca pues, responder en correspondencia desde nuestro corazón, desde nuestra diminuta calidad humana, prepararnos para este diciembre. Él, lleva más de dos milenios esperándonos, para que, al nacer en nosotros, su vida haya tenido sentido.

No es un mes cualquiera, es un mes para que, en cualquier aspecto de nuestra vida, sepamos reflejar la paz y amor que nos supo traer.

Hagamos de este un mes diferente.