Columnas

Renace la esperanza

"Las instancias de casación de lo contencioso son para eso, para corregir posibles fallos suceptibles de casación y tenía que esperarse su resultado antes de ordenar la confección de las papeletas electorales" 

El Tribunal Contencioso Electoral (TCE) parece ser uno de los pocos organismos del Estado ecuatoriano que no se ha contagiado de la pandemia morenista desatada sobre todas las acciones e ingente obra pública del gobierno anterior del Ec. Rafael Correa, como obedeciendo a una impúdica consigna proveniente de no sabemos dónde. Así lo demuestra su fallo, que revocó, dejando sin efecto, la resolución del Consejo Nacional Electoral (CNE) que eliminaba a Fuerza Compromiso Social, uno de los movimientos que cobijan a los candidatos del correísmo desde 2019, del Registro de Organizaciones Políticas.

Lo curioso e insólito del caso radica en que la decisión del CNE que eliminaba a dicho grupo político expresa haberse tomado “por recomendación de la Contraloría General del Estado”, acto de abierta intervención en funciones que no le competen, lo cual debería ser sancionado y que desde luego no lo será, pero evidencia el colusorio entendimiento que ha existido entre el contralor y la fiscal general, para que se persiguiera, enjuiciara y condenara al exmandatario Rafael Correa, como autor de delito de acción pública, eliminando su futura opción política presidencial.

La recomendación del contralor en funciones, en realidad no se limitó a Fuerza Compromiso Social, sino también a la eliminación de los movimientos Podemos, Juisticia Social y Libertad es Pueblo, dizque por incumplir con el requisito del 1,5 % del padrón electoral para su inscripción en el Registro Electoral. Los jueces electorales fallaron en días anteriores a favor de Podemos y de Justicia Social, con sus respectivos binomios de candidatos a los comicios presidenciales.

La presidenta del CNE, Diana Atamaint, reconoció que esta serie de decisiones contra lo resuelto por los consejeros electorales podría retrasar un tanto la impresión de papeletas, porque se abren nuevos plazos para la inscripción de candidaturas. Pero las instancias de casación de lo contencioso son para eso, para corregir posibles fallos suceptibles de casación y tenía que esperarse su resultado antes de ordenar la confección de las papeletas electorales. Elemental, Watson.