Columnas

El Estado es una entelequia

Ningún gobierno puede garantizar amor o caridad, ni con leyes obligar a ejercerlos o cumplirlos

El humano es el único ser vivo que puede atribuirse derechos. Ni los animales ni la naturaleza “tienen ni pueden atribuirse derechos o peor otorgárselos”. Es antijurídico e incongruente confundir derecho con deber. El ser beneficiario o receptor de un derecho implica, necesariamente, un deber; responder por sus actos. Es sentido de responsabilidad. No se los puede confundir pues no significan lo mismo. Solo los seres humanos racionales tenemos derecho, y deber, responsabilidad, obligación de proteger, cuidar a la naturaleza y a los animales, y de cuidar, proteger y educar a los hijos y asistir a padres y abuelos. No existe derecho sin deber correlativo. Ni animales ni naturaleza pueden ejercer ni tienen derechos, ni cumplir deberes u obligaciones. Carecen de raciocinio, voluntad y capacidad de comprensión. Los seres humanos debemos y tenemos la responsabilidad, el deber de cuidar el entorno, la naturaleza, su conservación. Esto redunda en nuestro beneficio. “Lo glorioso de la raza humana es que cada persona es única. Toda persona, aunque similar de muchas formas a otros, posee una personalidad propia completamente individualizada”. (Murray (N. Rothbard 1926-1995). ¿Qué es el Estado? Es una entelequia. Cosa irreal, que no existe: (Aristóteles (384 a C-322 a. C). Visible a través del gobierno y de quienes ejercen el poder político y burocrático. El hombre ha creado el Estado para ejercer el poder y la soberanía. “El Estado es la gran ficción a través de la cual todo el mundo trata de vivir a costa de todos los demás.” (Frederic Bastiat 1801-1850 Francia). En EE.UU. (17/septiembre/1787). La Carta de Derechos protege derechos civiles fundamentales y libertades (ratificada en 1791), 19 enmiendas constitucionales la garantizan. Gran Bretaña no tiene Constitución. Tiene tratados, decisiones judiciales, estatutos y convenciones parlamentarias. La “jurisprudencia” de todas ellas equivale a una Constitución. La justicia es un valor que solo entiende el ser humano. Las cosas materiales, inmateriales o los animales no lo entienden. Ningún gobierno puede garantizar amor o caridad, ni con leyes obligar a ejercerlos o cumplirlos.